Demolición interior

Demolición interior

La demolición interior es una tarea imprescindible en cualquier reforma. Gracias a ella, es posible renovar y redistribuir desde un espacio pequeño hasta el conjunto de un edificio. Con ello conseguimos dotarlo de nuevas funcionalidades y operatividad.

Este proceso, bastante común en edificios, consiste en modificar su uso habitual en nuevos proyectos que pretenden mantener tanto la fachada como la estructura. Realizando un buen trabajo de demolición interior podemos preparar el espacio para su transformación en oficinas, hotel, viviendas, etc.


La demolición interior es el primer paso para la reforma de tu hogar


La demolición interior, un proceso selectivo

Cuando tenemos que afrontar un proyecto de demolición de estas características, es necesario contar con las indicaciones adecuadas para conocer las zonas que van a verse afectadas. En este tipo de obras, uno de los puntos más importantes es la correcta conservación de la estructura.

En este sentido, conocer los planos del edificio resulta fundamental para no cometer errores. Una vez estudiados a fondo, es conveniente revisar la estructura para asegurarnos de que no corre ningún peligro.

Junto al derribo de paredes, hemos de desmontar las instalaciones eléctricas y de fontanería. Por otro lado, escaleras mecánicas, ascensores y otros elementos son sacados al exterior para abrir el espacio. Los recubrimientos de techos y suelos también se eliminan para liberar el conjunto del edificio y darle una imagen renovada una vez terminada la obra.

El objetivo final es dejar el espacio totalmente liberado para hacer frente al nuevo proyecto, ya sea una redistribución de la vivienda o la conversión de un edificio completo.

Herramientas para la demolición

A la hora de llevar a cabo este trabajo, es necesario que usemos las herramientas apropiadas para conseguir un resultado óptimo. Por norma general, se trata de una labor que se realiza con pequeña maquinaria y de manera manual. Los martillos neumáticos se convierten en el instrumento principal, aunque también son habituales otros elementos como, por ejemplo, mazas, cinceles y martillos.

Otro de los puntos clave es la retirada de escombros. Cuando realizamos un derribo interior, se genera una gran cantidad de escombros que puede resultar complicado recoger. Contar con un sistema efectivo para su eliminación es básico para mantener el espacio de trabajo en condiciones de seguridad y en funcionamiento.

Demolición de interiores en Madrid

Madrid es una ciudad que cuenta con un gran número de edificios cuya fachada se encuentra protegida por su valor histórico-artístico. Gracias a estas demoliciones podemos hacer frente a un cambio de uso o distribución de estos inmuebles emblemáticos. Un ejemplo de ello son las diferentes tiendas que se pueden encontrar a lo largo de la Gran Vía de la ciudad.

En conclusión, la demolición interior es una tarea fundamental a la hora de renovar todo tipo de edificaciones. Por este motivo, solo debemos confiar en empresas profesionales y con experiencia.

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